

Por eso diseñamos e implementamos una plataforma que reúne, organiza y comparte, de manera simple y visual, los datos más relevantes de nuestra operación, tales como:
Este sistema permite comprender cómo evoluciona este ecosistema único a lo largo del tiempo y cómo evaluamos posibles efectos asociados a nuestras actividades, a otros actores del territorio y a fenómenos naturales como el cambio climático.

Cada dato nos ayuda a conocer mejor el comportamiento Hídrico, hidrogeológico, meteorológico y su dinámica ambiental.
Contribuir a la sustentabilidad del Salar de Atacama, promoviendo el uso responsable de los recursos y fortaleciendo la confianza con las comunidades, estudiantes y todas las personas.
HH dedicadas a monitoreo Ambiental
pozos de monitoreo
Puntos de monitoreo superficial
personas dedicadas al cumplimiento ambiental

Reducir la intensidad del uso de agua dulce en un 10% en Chile y Jordania.

Albemarle mantiene su compromiso con el programa Responsible Care, que busca mejorar continuamente la gestión de la seguridad de los procesos, la salud y seguridad de los colaboradores, la protección ambiental y la relación con las comunidades locales. La compañía obtuvo el Nivel 1 - el máximo nivel - en la verificación del programa.

Mejorar el desempeño energético para los usos significativos de la energía en un 2%.

En colaboración con la comunidad de Machuca, Albemarle apoyó la inauguración de una extensión de la planta fotovoltaica local para mejorar el acceso a energía limpia y estable.

Albemarle Chile obtuvo el certificado IREC, confirmando que la energía eléctrica suministrada a sus instalaciones durante 2023 fue generada en su totalidad a partir de fuentes renovables. Esta certificación correspondió a la primera obtenida por la compañía en esta materia, manteniéndose y renovándose con éxito en los años posteriores.

La planta del Salar de Atacama logra el estándar IRMA 50, destacando el compromiso con prácticas mineras responsables.

Con más de 200 millones de dólares de inversión, el proyecto SYIP reprocesa sales de descarte con alto contenido de litio, revaloriza sales acopiadas y aumenta en un 15% la eficiencia en el Salar, compensando el uso de agua y energía con mayor eficiencia global.

La planta La Negra III integró por primera vez un termo evaporador diseñado para reducir de manera significativa el agua fresca necesaria por tonelada métrica con un claro compromiso de la empresa por la sustentabilidad.

Compromiso con el programa Responsible Care, que busca mejorar continuamente la gestión de la seguridad de los procesos, la salud y seguridad de los colaboradores, la protección ambiental y la relación con las comunidades locales. Actualmente contamos con verificación 2025.

Desde 2016, Albemarle mantiene un acuerdo de Cooperación, Sostenibilidad y Beneficio Mutuo con el Consejo de Pueblos Atacameños. Este convenio asegura que el 3,5% de sus ventas anuales se destine a proyectos comunitarios en el Salar de Atacama, promoviendo el desarrollo sostenible, el respeto a los pueblos indígenas y la aplicación de altos estándares internacionales en materia social y ambiental.

Firma del convenio con la comunidad de Peine, estableciendo compromisos de colaboración en áreas clave como desarrollo social, educación, empleo y cuidado ambiental, buscando fortalecer la relación de largo plazo y el desarrollo sostenible de la comunidad.


El monitoreo participativo es un modelo de colaboración en el que las comunidades locales se integran activamente en los procesos de seguimiento ambiental, participando directamente en terreno y accediendo a la información generada.
En Albemarle, este enfoque se ha desarrollado a través de años de trabajo conjunto con comunidades del Salar de Atacama, en el marco de un diálogo permanente y acuerdos de cooperación que permiten a representantes comunitarios acompañar las campañas de monitoreo, observar cómo se realizan las mediciones y verificar los resultados.
Este proceso no solo fortalece la transparencia, sino que también promueve la generación de conocimiento compartido, integrando la experiencia técnica con el conocimiento local del territorio.
Además, el fortalecimiento organizacional de las comunidades ha permitido la creación de unidades de control ambiental propias, facilitando la realización de mediciones independientes y la comparación de datos en terreno.
El monitoreo participativo refleja el compromiso de Albemarle con una gestión basada en la colaboración, el respeto y la confianza, donde las comunidades no solo reciben información, sino que son parte activa de su generación y comprensión.